SONÁMBULO

 

Han pasado años,

muchos amaneceres,

aún más atardeceres.

Converso con mi pasado,

cuando escribía y sentía

a partes iguales.

 

Reímos con nostalgia

entre tragos de café,

cada cuál más amargo.

 

Hoy, me esfuerzo por sentir,

con la misma técnica de aquel

que trata de arreglar la radio

rota, a base de golpes.

Y lo hago, con la práctica.

Exprimo gotas de letras

con un posible significado.

 

Pero es aún más difícil

vislumbrar un futuro mejor.

 

Llegado a este momento me pregunto:

¿Puede acaso un poeta vivir sin amor?

 

 

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