NOS PROTEGEN

 

En cierto momento

torné en un deseo

la mente cantora.

Ansiaba vida melodiosa.

 

Tras sonidos de látigo,

en mano de gente «sincera».

Abriendo heridas de miedo

con roja esperanza espesa.

 

Pues yo, señoría, clamo al cielo,

derecho a defenderme con sarcasmo.

 

Que si ellos nos protegen,

si ellos nos representan,

yo soy el Stephen King

en un mundo de poetas.

 

 

Salúdame por mi página de Facebook pulsando aquí: VISITAR

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *