RINDIENDO CUENTAS

 

No hay ningún rey que me represente,

no tienen presidente mis leyes.

Ni si quiera padres que me guíen

o dios que vele por mi alma.

A mi jefa le llaman «La Muerte».

 

Poca gente le tiene respeto,

hasta que le ven el frío rostro

y saben que llegó su momento.

Entonces buscan paz y consuelo.

 

Está aquí para recordarnos

lo que sin querer olvidamos.

El tiempo regresivo, el fin.

 

Somos una brisa,

podemos ser viento.

Mientras lo pensamos

viene su visita.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *