SOLEDAD

 

Una de mis cosas favoritas

es visitar un restaurante

y comer completamente solo.

 

Todo lo veo con detalle,

aprendo de las cosas más atípicas

y normales en la rutina.

 

Aunque siempre me percato

de que esa gilipollez profunda

se debe a que estoy solo.

Mas sigo haciéndolo, me gusta.

 

Concluyo con la suposición

de mi lado sadomasoquista.

Hipótesis indemostrable,

ya que estoy solo.

 

¿Serán mis paseos al atardecer

una manera de entender todo esto?

 

¿O el sadomasoquismo hipotético

de la soledad,

que me empuja a sufrir la hermosa imagen

del Sol arropando la Tierra, solo?

 

Incluso siendo la escritura

mi amante evasiva, ella,

mete letras en la yaga

recordándome que estoy solo.

 

Así que la, ahora sí, conclusión

es, sin duda, mi posición de perdedor.

 

 

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